Películas clásicas en la pantalla grande

El pasado fin de semana fui a ver al cine la película de 1986 “Stand by me” (traducida como “Cuenta conmigo”) en el cine. Los que la hayais visto sabréis que se trata de una excelente historia sobre la amistad pre-adolescente, dentro de una apasionante aventura, basada en una novela de Stephen King. Los que no la hayais visto… Bueno, no sé a qué estáis esperando.

La vi en el Prince Charles Cinema, un cine de Londres en el que ponen películas clásicas todas las semanas, además de organizar todo tipo de eventos para animar a los más cinéfilos. Por ejemplo, como yo fui a ver “Stand by me” un domingo a las 12 del mediodía, nos ofrecieron té (o café) y donuts gratis, ademá de sandwiches por aproximadamente una libra (ridículamente barato para lo que suelen ser los precios en el centro de Londres). En otras ocasiones organizan sesiones “sing-a-long” de películas musicales (aún no fui a ninguna, pero ya iré), y otros eventos como bailes o fiestas (a finales de este mes hay un baile de máscaras ambientado en la película “Laberinto” al que pienso asistir). La entrada, además, es más barata para los socios (incluso para las películas nuevas), y la cuota anual también es muy baja.

Lo que quería comentar hoy aquí es que me sorprende que en otras ciudades no haya cines com el “Prince Charles”. ¿Acaso a nadie se le ocurrió que hay gente que puede querer disfrutar de ver películas clásicas en la pantalla grande? Hay muchos cinéfilos por ahí sueltos, y no es lo mismo disfrutar de una buena película antigua en el salón de casa (o en la cama, mirando la película en el ordenador) que en una butaca de cine, olvidándose del mundo y disfrutando de la total inmersión en la historia. La audiencia del Prince Charles, lógicamente, está compuesta de gente a la que realmente le gusta el cine, y allí el público se dedica exclusivamente a mirar la película y no a molestar.

River Phoenix Stand by me

La actuación de River Phoenix en esta película es inmejorable. Es una pena que este actor haya muerto tan joven.

Para mí la experiencia de ver “Stand by me” en el cine ha sido todo un hallazgo. La cinta en sí era la de los ochenta, sin retoques digitales ni nada parecido, lo cual si bien le restaba calidad (lo noté más que nada en el sonido) también le añadía un encanto especial. No es casualidad que tantos directores usen efectos para darles a sus películas actuales un aspecto de cinta antigua. Es algo que te sumerge en la época de otra manera, probablemente mucho más profunda. Y en cuanto a la película, no diré nada que no sepais ya. Una historia juvenil con una profundidad en los personajes que es difícil encontrar en el cine actual (aunque algo de eso consiguieron en “Súper 8”), y con un encanto que hace que empatizar con los personajes resulte facilísimo. Ah, y con la escena en la que cruzan el puente (si has visto la película seguro que sabes de qué escena te hablo) volví a ponerme nervioso como la primera vez.

Y a ti, ¿qué película clásica te gustaría ver en la pantalla grande?

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