Despicable me y los guiones originales

Hace poco vi la película de animación “Despicable me“, una historia sobre un villano atípico estrenada por Universal pictures en el 2010. La película me gustó muchísimo. Es entretenimiento puro, muy divertida, con personajes muy bien hechos, mucho humor y un ritmo muy rápido que le sienta muy bien a la historia.

El argumento es simple: un villano perdedor (con voz de Steve Carrell) llamado Gru ve que un nuevo malvado más joven que él está haciendo cosas mucho más espectaculares, y para ganar la fama y el éxito que nunca ha conseguido decide llevar a cabo un plan muy ambicioso: robar la luna. Las cosas se dan de tal forma que su rival acaba robándole un rayo que él necesita para llevar a cabo su malvado plan, y la única forma de entrar sin ser detectado a la casa de dicho rival implica la adopción de tres niñas huérfanas que venden galletas. Como os podréis imaginar, la interacción le cambiará la vida tanto al villano como a las niñas.

Además de las situaciones cómicas propias de estos personajes (especialmente divertida resulta toda la secuencia del parque de atracciones), el punto de humor lo enfatizan los “soldados” del villano. El “ejército” de Gru está compuesto por unos personajes llamados Minions cuya simpleza e intituitiva capacidad para reaccionar rápido y sin pensar, combinadas con un aspecto divertido y original los hace especialmente efectivos para el humor animado. Si ves “Despicable Me” y los Minions no te caen simpáticos es que tienes el corazón apagado y lleno de ceniza fría y maloliente.

Pero aparte de la gracia de los Minions y el buen ritmo de la película, me quedé pensando en algo que parece estar ocurriendo con el cine de entretenimiento en los últimos años. Da la sensación de que los únicos guiones que no son remakes o adaptaciones vienen del mundo de la animación.

Pixar ya dio que hablar con películas como “Up” o “Wall-E”, cuyos guiones y puesta en escena están a la altura de las obras maestras del cine. Pero en un estilo mucho más sencillo, e incluso más infantil, si se quiere decir así, películas de animación recientes como “Despicable me” o “How to train your dragon” han sido buenas muestras de guiones originales muy bien desarrollados, que logran que el espectador empatice con los personajes y se quede con una buena sensación tras ver la película.

Fuera del cine de animación parece que hace mucho que no vemos algo así. Si quitamos las adaptaciones de libros o cómics y los remakes de viejos clásicos, es casi imposible encontrar en el cine reciente buenas historias de aventuras (cine sencillo, de entretenimiento, del de toda la vida) que nos haga empatizar con los personajes y pasar un buen rato. Es una suerte que la animación esté en un momento de tan alto nivel ahora mismo. Al menos alguien está llenando ese vacío.

    Related Posts

    Zootopia/Zootropolis y el argumento dramático en la comedia
    The Disaster Artist, entendiendo al autor de “The Room”
    Crítica de Kung Fury
    La previa del teaser del trailer

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *